Michelle Natalia Dueñas Velandia
Biografía de Antonia:
Soy dos.
Mi nombre es Antonia, tengo 29 años y 7 meses de
embarazo actualmente me encuentro viviendo sola en la ciudad de Bogotá en un
apartamento, normalmente cuando me desplazo a mi lugar de trabajo uso
Transmilenio pero que pasa, cuando me dirijo de camino al portal siento la
mirada de los hombres, mirada morbosa que no me deja estar tranquila, mirada
que no me deja levantar la mirada con confianza por el temor de coincidir con
cualquiera de la de estos personajes, mirada que me recorre todo el cuerpo,
sintiendo por los poros ese escalofríos ese miedo. Solo espero la hora de poder
llegar a mi trabajo y así estar encerrada en mi oficina sin estar en contacto
con estos sujetos, que nos miran como si fuésemos un trozo de carne que espera
por ser devorado por alguno de ellos.
Al finalizar el día, la misma situación se repite, se
repite cuando salgo a la calle, cuando estoy en la estación, en el supermercado
¡hasta en la iglesia! Es que ya no hay respeto, no hay ni una pizca de
discreción.
Al llegar a casa me doy un baño con agua tibia, ceno para
después acostarme y ver alguna película, la que sea que me desconecte y me
libere de todas las cargas que acumule en el día a día. Mi hogar se convierte
en ese refugio, en mi lugar favorito donde realmente puedo ser yo sin ninguna
interferencia de ese mundo exterior, donde si bien puedo y quiero vestirme como
quiera no tengo alguien retándome con su expresión de superior hacía mí.
Solo espero que mi niña a la cual le quedan pocos meses de
conocer este mundo, no le toque sentir lo que yo he sentido, y es tener esa
sensación de inseguridad al estar en la calle sin saber a qué atenernos. Sin
saber que esperar…
Antonia
Intencionalidad.
Yo quise representar la observación que hemos tenido nosotras las mujeres por parte de los hombres, por eso en el caso de las dos mujeres y sin importar su condición en este caso que una está embarazada, o lo que sea que usen para vestirse está la mirada de ellos, dejen o no descubierta ciertas partes del cuerpo. También la mirada de las mujeres y su expresión en el rostro, ninguna sonríe o muestra alegría por ello. Por otro lado, están los hombres que a pesar que se vistan mostrando lo mismo no están bajo la mirada morbosa con la misma frecuencia e intensidad, por eso decidí colocar rostros de diferentes edades, vestuarios y con expresiones distintas, pero fijando su mirada en ellas.
Natalia
Antonia no solo habla por ella, habla por dos como su titulo lo dice, está tan marcado en la sociedad el hecho de ser observadas de cualquier forma, que no visibilizamos que el otro es un cuerpo que también se reciente y que claramente expresa su incoformidad por ser una madre, mujer y trabajadora.
ResponderEliminarMe parece muy importante el texto ya que es muy común que pase esto ya que estamos en una sociedad que la mujer es vulnerada cada día porque la consideran como algo débil, y que se puede tratar como un objeto pero lo que se ha querido transformar en varios años es esa mirada que tienen sobre la mujer , el cual puede ser una persona dependiente que no necesita de un hombre para salir adelante , aunque es muy degradante para una mujer que la miren como un objeto sexual, donde se sienta con miedo de salir a la calle y piense dos veces que ropa se va a poner porque no falta esa mirada morbosa que no le agrada a nadie y que solo le provoca caminar mas rápido o salir corriendo del lugar.
ResponderEliminarDesde que somos niñas somos acosadas con miradas incomodas, aunque nos digan que somos "exageradas", existen diferentes estudios que demuestran que es algo mas que una exageración, porque la realidad es que la mayoría de la población le ha dicho un piropo a una mujer en la calle, o a mirado la cola de una mujer cuando va caminando, lastimosamente ya se ha vuelto parte de la cultura. La única forma de poder transformar estas acciones,es que en nuestros roles como: hermanas, amigas, mamás, primas, tías, etc. les inculquemos a los hombres que están a nuestro alrededor, el respeto hacia los demás y les hagamos ver lo incomodo que son estas actitudes. de pronto de esta forma en un futuro podamos trasformar esa practica que ha adoptado nuestra cultura.
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